Me mataron la vaca | Revista Gato encerrado

Me mataron la vaca

¿Cuántas vacas mantenemos en nuestra vida gracias a la ayuda del conformismo, la mediocridad, las excusas o los prejuicios? Mata todas tus vacas que no te dejan avanzar ni crecer en la vida, y quién quita, después de ser el asesino de tu historia te conviertas en el libertador de tu propia esclavitud.

Referencia/Internet

Por Yolanda Burgos *

Eran las 7:24 de una noche de estas, y no había caído en que estamos viviendo los últimos días del 2014, sí, literalmente los últimos días, días que no volverán. Fue entonces cuando me pregunté ¿Qué ha marcado mi vida durante este año que agoniza? Y rápidamente pensé en un episodio que ocurrió el 31 de octubre pasado que lo titulé: Me mataron la vaca.

Me encontraba de turno en el trabajo, cuando de repente abrieron la puerta de la oficina con una fuerza que realmente no fue eso lo que me asustó, si no cuando oí: “BURGOS”. Jamás había sentido una corriente recorrer de arriba a abajo todo mi cuerpo como ese día; es más, ni cuando el profesor en el colegio me llamaba por mi nombre para que pasara a traer el examen con cara de: “Qué decepcionante la nota que te sacaste”; ese Burgos era diferente y me avecinaba que algo “malo” ocurriría. Efectivamente me moverían de área de trabajo, y me negaba a la idea de pronunciar esa palabra “mágica” que tanto anhelamos que llegue a nuestra vida.

Después de unos minutos de plática con mi jefe, esa frase que es tan usada por escritores, famosos, políticos e incluso personas comunes y corrientes como nosotros, llegó.

Esa palabra que tanto deseamos que pase en nuestra vida, entorno social, familia, vecinos, etc. Sí, esa palabra que tanto buscamos y a la que tanto le huimos, hacía su arribo en mi vida no solo profesionalmente hablando sino también en lo personal, aunque debo confesar que en ese momento no lo vi así, es más me resistí.

¡Qué ironía! Lo que tanto quería que pasara, estaba pasando, pero al mismo tiempo no lo quería. Yo sabía que eso implicaba dejar mi zona de confort que tanto me había costado construir con ayuda del conformismo, mediocridad, excusas, prejuicios, costumbres, etc. ¿Cuántas vacas parecidas tenemos, no?

Queremos que ocurra un cambio en nuestro entorno. Claro, sin que nos afecte y por supuesto que nos avise; ¡sí cómo no! pues te aviso que eso no pasará. Fue en ese mismo momento que comprendí la fórmula de la vida. CAMBIO = MUERTE que llega cuando menos la esperas y debes aceptarla quieras o no ya que no tienes opción, esa es la realidad.

Después de unos días tras el cambio, me di cuenta que el resultado fue la concepción de algo nuevo lleno de vida. Mucho mejor de lo que me imaginaba.

En pocas y contadas ocasiones la vida te da la oportunidad de que tú tomes las decisiones de lo que quieres hacer. Te invito a que no las desaproveches. Tú eres el protagonista de tu historia y debes actuar en todos los papeles incluso hasta del villano; mata todas tus vacas que no te dejan avanzar ni crecer en la vida, y quién quita, después de ser el asesino de tu historia te conviertas en el libertador de tu propia esclavitud.

Que el 2015 sea el año donde mates tu vaca.

***


Yolanda Burgos. Amante de la moda y de las ideologías reformadas, sedienta de justicia social, no me fío de nadie y disfruto mi libertad. Bloguera de Gato Encerrado.
@yolandaburgos6

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