Alianza Evangélica: “La iglesia evangélica sí ha transformado a El Salvador sin presupuesto y poder estatal"
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A un año del decreto del "Día nacional de la iglesia evangélica" en El Salvador, Gato Encerrado conversó con Jorge Cervantes, presidente de la Alianza Evangélica, para conocer lo que la iglesia ha hecho en este año, entre lo que destaca formar parte del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana que impulsa el gobierno como estrategia de prevención y erradicación de la violencia en las comunidades.
Por Mario Beltrán
En la tarde del jueves 17 de octubre del 2013, tras varios documentos con pruebas y peticiones presentadas en la pieza de correspondencia, los diputados de la Asamblea Legislativa de El Salvador aprobaron con 64 votos decretar cada 28 de octubre como el “Día Nacional de la Iglesia Evangélica”, pese a que los evangélicos solicitaban el 31 de octubre de cada año en contraposición de la cultura del día de las brujas, y en conmemoración del aniversario de la reforma protestante de Martín Lutero acaecida el 31 de octubre de 1517.A un año de su decreto y celebración, Gato Encerrado conversó con Jorge Cervantes, presidente de la Alianza Evangélica de El Salvador, una de las instituciones que impulsó el decreto, y quien actualmente mantiene dentro del recién inaugurado por el Gobierno, Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana, a un representante de las iglesias evangélicas aglutinadas a la Alianza.
Jorge Cervantes destaca los méritos cumplidos por la iglesia evangélica salvadoreña para que goce de un Día Nacional. Entre sus argumentos, el también empresario señala el crecimiento de dicha institución al alcanzar el 38. 2 % de la población salvadoreña de acuerdo a un estudio realizado por el Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP) de la UCA en 2009, que tomó como muestra a 1,260 personas.
“El mérito principal es la transformación del país. En donde la iglesia ha incidido directamente es en la conversión de sus miembros que antes participaban en otro tipo de conductas delictivas y criminales hacia la sociedad y su familia. Ese es un aporte incalculable de la iglesia en materia de ahorro en persecución de esos delitos que no se cometieron, ahorro en curación de heridas, y otro tipo de daño físico que no se realizó por la conversión de la persona” señala Cervantes.
Dice además que dentro de los méritos se encuentran los aportes incalculables de beneficio social de la iglesia a través de sus diversos ministerios en ayuda a la niñez, prevención de la violencia, y auxilio al desamparado.
“Nosotros consideramos que la iglesia evangélica ha transformado directamente a El Salvador, pero tiene tareas pendientes; hay que profundizar más en nuestras investigaciones para saber dónde está nuestra responsabilidad en materia de transformación” opina.
Desde la opinión de la Alianza Evangélica Salvadoreña, y la de varios pastores reconocidos que impulsaron el decreto, el reconocimiento de este día es un acto de “justicia para la iglesia”.
Jorge Cervantes asegura que la brecha entre católicos y evangélicos se ha cerrado, al punto que considera que los evangélicos se encaminan a ser mayoría en el país. En el mismo estudio del IUDOP, el 50.4% de la población entrevistada señaló que pertenecía a la religión católica.
Preguntamos si comparte la percepción social al respecto de que se achaque a la falta de trabajo de la iglesia evangélica, el aumento de la violencia en el país.
“No puede ser que la iglesia católica que ya no es mayoría de fe, tenga presupuesto del Estado, y que la iglesia evangélica que se encamina a ser mayoría, y careciendo de presupuesto estatal, se le quiera responsabilizar de la violencia del país”.
Si bien es cierto, vivir o estar cerca de una iglesia evangélica no es sinónimo de paz y tranquilidad, Cervantes argumenta que sí lo es para las familias que se reúnen en ella. Lo anterior, debido a que incluso dentro de iglesias evangélicas se ha cometido delitos.
“Probablemente para las familias que se reúnen ahí si es solución. Pero hay que ver más a fondo si las instituciones en la comunidad han hecho bien su trabajo, si los políticos han robado el presupuesto, eso ya no es responsabilidad de la iglesia. La responsabilidad de la iglesia es trabajar en lo que mejor sabe hacer que es la predicación, la conversión y transformación, y el cambio total de la vida de las personas, entonces, creo que eso no se les puede achacar a las iglesias” argumenta.
Otro de los méritos que el representante de varias iglesias evangélicas salvadoreñas destaca para recibir este decreto, es la cantidad de niños que han sido educados en los colegios cristianos del país, y la labor en contra de delitos que se hubiesen cometido contra la niñez y las mujeres. “Si no hubiese sido por el trabajo evangélico, nuestros índices serían más elevados y catastróficos que ahora”.
Considera injusto culpar a la iglesia evangélica del aumento de la violencia, pues ésta nunca ha recibido presupuesto estatal, ni ha tenido poder político ni de decisión como la iglesia católica.
“La iglesia evangélica no está pidiendo presupuesto estatal porque ha funcionado 118 años sin necesidad de eso. Lo que digo es que no podemos responsabilizar a una institución que no ha tenido poder político. Si no ha tenido poder decisión, y tampoco se le ha dado presupuesto, no veo porqué responsabilizarla de la transformación social que no ha hecho porque no se le han dado las herramientas”, y contrasta: “En diferencia con la iglesia católica que sí ha tenido poder político, económico, de presupuesto, y no han podido transformar al país adecuadamente. Ahí sí podríamos responsabilizar”.
Actualmente la iglesia evangélica forma parte del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana que impulsa el Estado como estrategia de prevención y erradicación de la violencia en las comunidades.
Su rol principal es consultar a líderes y pastores de distintas comunidades del país, y que esas ideas y descripciones del fenómeno de la violencia focalizada, sean expuestos ante el consejo de seguridad para dar solución.
Hasta el momento solo se trata de un consejo en formación de mesas técnicas integradas por ministerios cristianos y otras organizaciones con experiencia en diversas áreas de la prevención social de la violencia como centro penales y bartolinas, violencia contra la mujer y la niñez, tratamiento de víctimas de violencia, prevención en violencia de niñez, juventud y adolescencia, entre otros.
“La idea es poder darles aporte a los tomadores de decisión, y presentar ante el consejo de seguridad qué es lo que la iglesia evangélica puede sugerir”.
Luego viene la etapa de operativización a futuro para desmontar el sistema de violencia en el país. Se trata de identificar a los actores, e influenciar para que la población perciba una reducción real de la violencia, y que las instituciones funcionen mejor.
“Ahorita vemos instituciones aturdidas con el tema de violencia, sin saber qué hacer, y sin propuestas concretas.”
Como cada 28 de octubre, miles de evangélicos realizan distintas actividades en conmemoración de su día nacional, aspirando una reforma al decreto para que una vez por todas pase de ser el 28, al 31 de octubre
